VIAJAR ESPASEAR UN SUEÑO

3 de octubre de 2012

Viajar significa añadir más vida a la vida.

Ma te kaihanga kotou e toaki e manaaki i roto i nga haerenga Katia:
“Permita que el Creador te guíe y proteja en todos sus viajes” (dicho maorí)

«…Viajar prolonga tu vida, la llena de rostros y paisajes, de cantos de otras voces y de horizontes que ignorabas… Se derrumban tus viejas ideas y nacen otras nuevas». 


<Viajar -escribió Aldous Huxley- es descubrir que todo el mundo se equivoca. Cuando uno viaja, tus convicciones caen con tanta facilidad como las gafas; sólo que es más díficil volver a ponerlas en tu sitio>… Observas, como un voyeur impúdico, cuanto sucede a tu alrededor, y a la vez te implicas, te asombras, te estremeces, sientes la ternura de los hombres y también el temor a lo imprevisto: te observas mientras miras fuera de ti.»
                                                           Javier Reverte (Vagabundo en África)


…En cada viaje que emprendía sentía como si la vida se abriese a sus ojos, le regalara sus esencias… A veces no se trataba más que de una ráfaga de viento al azotar un ciprés, o el sutil aleteo de un pájaro… Cada una de aquellas sensaciones, que para otros podían pasar desapercibidas, eran para él el fermento con el que componer su música, su alimento.
                                                  Gonzalo Giner (el jinete del silencio)

¿Por ventura es asunto vano o es tiempo mal gastado el que se gasta en vagar por el mundo, no buscando los regalos de él, sino las asperezas por donde los buenos suben al asiento de la inmortalidad?    (El Quijote-Cervantes)

<Viajar es pasear un
sueño>, dice el escritor Manuel Leguineche; y un proverbio chichewa afirma:
<viajar es bailar>…   



Los paises son personas y las personas son paises. Sucede que las personas pueden desplazarse de un lugar a otro; los paises, no. Entonces está en nuestra mano, como personas que somos, el movernos para vivir otras experiencias y eso incluye otros idiomas, otras culturas. 


¿Realmente merece la pena pasar diez horas de vuelo encerrado en un avión, pasar todo ese tiempo allá arriba muriéndome de miedo? ¿Merece la pena el sacrificio de dejar la agradable comodidad de casa, arrastrar las maletas, guardar colas de inmigración y aduanas? ¡Caray, si lo merece! ¡Viaje bendito!. Para mi es reciclaje, aprendizaje esencial.
                                                        Francisco Azevedo en su novela «arroz de palma» 
     

cuadro en galería de Safed
(Israel)


Cuando me preguntan qué profesión tengo les digo que soy un GIRÓVAGO. Busquen ustedes su significado en el diccionario.     (Miguel de la Cuadra Salcedo)


El viajero quizás no vive mejor, pero sin duda vive más intensamente


Lo que importa es el
camino (Cavafis). 


Siempre hay que seguir, aunque solo sea por curiosidad. 


…”¿Y hacia dónde
dirigirme ahora?. Mi propósito último era llegar a (… ) Pero quería ir hacia
allí sin prisas, decidiendo el camino sobre la marcha, como un vagabundo
perezoso abierto a la sorpresa. Ésa es la mejor sensación de libertad, por no
decir la única: viajar por viajar, y no para llegar a un sitio. 





La pieza de caza del viajar es la aventura. La aventura es la flor, el perfume del azar y de la diversidad. a veces es una puerta que se abre ante un mundo insospechado.




Viajar sin tener un objeto concreto es una auténtica maravilla. Yo siento que podría curarme de todos mis vicios y de todas mis virtudes, caso de que tenga alguna; lo que no podré dejar jamás es mi recancitrante vagabundaje. Hay que viajar para descubrir con los propios ojos que el mundo es muy pequeño.




“Había
llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes
dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa
Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a
caerme”.                                                                                                         Stendhal

«… Pero ella no era una turista. Ni quería serlo. Ella era una viajera y, como tal, necesitaba saber, aprender, entender. Y había mucho que entender y aprender si se quería. Y ése era su caso» (J.M. Mendiluce «Pura vida»)


Al final, un viaje, real o soñado, es lo único que nos queda.

No se debe partir persiguiendo un objetivo, sino con el equipaje ligero, sin nada que esperar.

No se sabe quienes somos ni cómo son los demás hasta que no se emprende un viaje.

Un viaje verdadero es de ida y vuelta. Muere allí donde se inicia. se retorna siempre desde donde se ha partido, pero no se regresa incólume. algunos regresan más sabios, o más cansados. Como si se tratara de una metáfora de la vida, el viaje conlleva una metamorfosis y un descubrimiento, sin vuelta de hoja.      (Pedro Azara)
«Los viajes son como los libros, se inician con cierta incertidumbre y se
finalizan con nostalgia”


Muere
lentamente quien no viaja,
quien
no lee,
quien
no oye música
quien
no encuentra gracia en sí mismo.
Muere
lentamente
quien
destruye su amor propio,
quien
no se deja ayudar.
Muere
lentamente
quien
se transforma en esclavo del hábito
cuadro en galería de Safed
(Israel)

repitiendo
todos los días los mismos
trayectos,
quien
no cambia de marca,
no
se atreve a cambiar el color de su vestimenta
o
bien no conversa con quien no conoce.
Muere
lentamente
quien
evita una pasión y su remolino de
emociones,
justamente
éstas que regresan el brillo a los ojos
y
restauran los corazones destrozados.
Muere
lentamente
quien
no gira el volante cuando está infeliz con
su
trabajo, o su amor,
quien
no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
atrás
de un sueño
quien
no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir
de los consejos sensatos……
Pablo Neruda
Isabel Allende en su novela «un país inventado»:
«…Debo declarar que no pertenezco a ese extraño grupo de personas que viaja a lugares remotos, sobrevive a la bacteria y luego publica libros para convencer a los incautos que sigan sus pasos.
Viajar es un esfuerzo desproporcionado, y más aún a lugares donde no hay servicio de habitaciones.
Mis vacaciones ideales son en una silla bajo un quitasol en mi patio, leyendo libros sobre aventureros viajes que jamás haría a menos que fuera escapando de algo»



EL
MISTERIOSO IMPULSO QUE NOS LLEVA A VIAJAR

(Adaptación
de un artículo de Ander Izaguirre en la revista Altair):
 
…Muchos
viajeros intentan explicarse esas ansias locas por recorrer el mundo. Y no
terminan de entenderlas. 
En viajes
con Charley
, un Jhon Steinbeck sesentón habla de un “virus del desasosiego”
que no se cura con la edad .Por
su parte Nicolás Bouvier en los caminos del mundo renuncia a
nombrar ese impulso, y simplemente se rinde a él: “…Cuando el deseo resiste
los primeros embates del sentido común se buscan razones. Y se encuentran
algunas, pero no se sostienen. La verdad es que no sabes cómo llamar a lo que
te empuja. Hay algo que crece en tu interior y va soltando amarras, hasta el
día en que, sin estar demasiado seguro de ti mismo, te vas”

Otros
sienten ese “horror al propio hogar” del poeta Charles Baudelaire. Como Natalia
Ginzburg en las pequeñas virtudes: “No saben adónde van pero
sí de que huyen. Cada cual busca un modo de curarse… En el ansía de ver
países nuevos, gente distinta, está la esperanza de dejar atrás los propios
fantasmas”.

cartel visto en Cuernavaca

También
huía Ismael, el personaje de Herman Melville en Moby Dick: “Cada
vez que me sorprendo poniendo una boca triste, cada vez que en mi alma hay un
Noviembre húmedo y lluvioso (…) entonces, entiendo que es hora de hacerme a
la mar tan pronto como pueda”.

Y
el autor concluye: “A menudo salimos sin saber muy bien qué buscamos y sólo a
la vuelta encontramos respuestas. Yo me fui alentado por esa fiebre viajera y
huyendo de algún fantasma, y sólo al regresar comprendí la gran ventaja de
recorrer las depresiones y no las cumbres. Porque en las depresiones vive
gente. Pastores, mineros, maestros, pescadores… El
viaje resultó apasionante porque conocimos mil historias, muchas de
supervivencia. Ahora respondo que ésa era la miga del viaje. Pero lo supe
después”.

“Yo fui una de esas
personas que nunca 

iban a ninguna parte sin un termómetro, 
una bolsa de agua caliente, 


un paraguas y un paracaídas; 
si pudiera volver a
vivir, viajaría más liviano.


Si pudiera vivir
nuevamente mi vida, 
en la próxima trataría
de cometer más errores. 

No intentaría ser tan perfecto, me relajaría
más. 

Sería más tonto de lo que he sido, 
de hecho tomaría muy pocas cosas con
seriedad. 

Correría más riesgos, 
haría más viajes, 
contemplaría más atardeceres, 
subiría más montañas, nadaría más ríos. 
Iría a más lugares adonde nunca he ido, 
tendría más problemas reales y menos
imaginarios. 

Si pudiera volver a vivir…

Pero ya ven, tengo 85 años… y sé que me
estoy muriendo”



Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente

Una vez que el virus viajero te pica, no hay antídoto posibloe, y sé que estaré felizmente contagiado para el resto de mi vida   (M. Palin)

Viajar, primero te deja sin palabras y luego te convierte en un narrador

Quien vive ve, pero quien viaja ve más

Sólo se vive una vez, pero si lo haces bien una vez es suficiente.

Viajamos para cambiar no de lugar sino de ideas.

Viajar es descubrir que todos están equivocados acerca de otros países. (A. Huxley)

Uno cree que vaa hacer un viaje, pero enseguida es el viaje el que lo hace a él.

No vivo para viajar, viajo para vivir.

Las mejores cosas de la vida no son cosas.

Como todos los grandes viajeros, he visto más de lo que recuerdo, y recuerdo más de lo que he visto.  (B. Disraeli)

Muevete y el camino aparecerá

Todo en exceso es malo menos viajar.

Los viajes son como los libros, se inician con incertidumbre y se finalizan con nostalgia.

¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?

Viajar te hace modesto, porque puedes ver qué pequeño es el lugar que ocupas en el mundo

No lo llames sueño, llámalo tu próximo viaje.

Nadie viaja solo, tiene a todo el mundo por conocer.

Si algo bueno te pasa, viaja para celebrar. Si algo malo te pasa, viaja para olvidar. Si nada te pasa, viaja para que algo pase.

Viajar es una buena forma de aprender y de superar miedos.

Viajar es añadir vida a la vida.

No se viaja para escapar de la vida, se viaja para que la vida no se escape.

Quien bien te quiere te hará viajar.



cartel en bar de Cuernavaca

4 comentarios sobre «VIAJAR ESPASEAR UN SUEÑO»

  • Buenas tardes!

    Antes de nada, felicitarte por tu blog! Me ayuda bastante para planificar mi próximo viaje a Tailandia. He leído que en Lopburi hiciste uso de las consignas, podrías decirme si hay algún problema a la hora de dejar maletas grandes? solo admiten bolsas y mochilas? son medianamente de confianza? sabes si tienen algún horario?

    Muchas gracias de antemano! Un saludo,

    Alvaro.

  • HOLA ALVARO!
    Las consignas en las estaciones de tren en tailandia suelen ser unas habitaciones custodiadas. Ubicadas en el andén.

    Por tanto no hay problema en dejar maletas y bultos grandes

    A veces se nos decía que dejáramos el equipaje en la misma oficina donde se expenden los billetes

    Nunca tuvimos problema con la seguridad, aunque he de decir que a veces su vigilancia era algo deficiente.

    Como generalmente las usábamos por la mañana siempre las encontramos abiertas.

    Su precio variaba. En Lopburi eran 18Thb por bulto-(0´4€)/día

    Puedes dejarlas varios días

    Buen viaje.

  • gustavillo, si quieres info sobre mexico habla con el chico que te comenté, Su blog: Universal Traveler, estuvo viviendo alli 1 año. en facebook es Daniel Viera (vive en Roma trabaja en spagna in italia) lo digo porque hay muchos con su nombre.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *