Dinamarca, el país del hygge
Hay países que invitan a viajar deprisa y otros que parecen hechos para disfrutarlos. Dinamarca pertenece a los segundos. Aquí, la felicidad puede estar en un paseo junto a las casas de colores de Nyhavn, en un café al aire libre, en una playa interminable azotada por el viento.
Los daneses tienen una palabra para expresar esa manera de disfrutar de la vida: hygge. No existe una traducción exacta, pero se acerca a esa sensación de bienestar que nace de las pequeñas cosas, de los ambientes acogedores y del placer de estar a gusto.
Dinamarca es Copenhague, también la tierra de los vikingos, los castillos renacentistas, los antiguos poblados medievales, las granjas tradicionales y las costas abiertas al mar del Norte y al Báltico.
En abril de 2018 recorrimos 2.088 kilómetros en nueve días, en un viaje por libre que nos llevó desde Copenhague hasta los rincones más septentrionales de Jutlandia, pasando por los castillos de Selandia, los paisajes rurales de Fionia y algunos de los lugares más importantes de la historia vikinga.
La mejor manera de descubrirlo fue alquilar un coche, reservar alojamientos sobre la marcha y dejar espacio para las paradas inesperadas. Una ruta variada que combinó ciudades históricas, fortalezas, playas, dunas, museos vikingos y pequeñas sorpresas que difícilmente se olvidan.
- Dinamarca: un país de islas y herencia vikinga.
- Nuestra ruta en coche por Dinamarca en 9 días.
- Información práctica para organizar el viaje.
- Cómo llegar del aeropuerto de Copenhague al centro.
- Dónde dormir: alojamientos con encanto.
- Consejos para recorrer Dinamarca por libre.
1. Dinamarca: un país de islas, entre el mar del Norte y el Báltico
Dinamarca está formada por la península de Jutlandia y cientos de islas.
Entre las islas principales destacan:
- Selandia, donde se encuentra Copenhague,
- Fionia, conocida por ser la isla natal de Hans Christian Andersen, en Odense.
- Bornholm, una pequeña isla en el mar Báltico, sobresale por sus pueblos pesqueros y sus paisajes costeros
Las distancias entre muchas de estas regiones se salvan gracias a una extraordinaria red de puentes y conexiones marítimas.
- El puente de Øresund une Copenhague con Malmö, en Suecia,
- El puente del Gran Belt conecta Selandia con Fionia, facilitando los desplazamientos por carretera entre el este y el oeste del país.

La tierra de los vikingos
Dinamarca ocupa un lugar fundamental en la historia vikinga. Durante la Edad Media, los navegantes escandinavos exploraron y comerciaron por buena parte de Europa, llegaron a las islas británicas y al Mediterráneo y establecieron asentamientos mucho más allá de sus territorios de origen.
El término vikingo tiene un origen etimológico discutido. Una de las explicaciones lo relaciona con la palabra nórdica antigua vík, que significa «ensenada» o «bahía»; otras interpretaciones lo vinculan con las expediciones marítimas y la actividad de quienes partían de sus tierras para comerciar, explorar o combatir. Más allá de su origen exacto, la palabra evoca a aquellos navegantes escandinavos que surcaron los mares y ríos de Europa, dejando una profunda huella en su historia.
Uno de los personajes decisivos de la historia danesa fue Harald Blåtand, conocido como Harald Diente Azul. Su reinado, en el siglo X, se relaciona con la consolidación del poder real y la cristianización del reino.
Durante el viaje visitamos museos, monumentos y antiguos asentamientos que permiten acercarse a aquella época. Jelling, con sus piedras rúnicas y túmulos reales, fue una de las paradas más significativas para comprender los orígenes del reino danés.
2. Nuestra ruta en coche por Dinamarca en 9 días
El itinerario recorre tres grandes regiones: Selandia, Fionia y Jutlandia. Comienza en Copenhague, se adentra en el territorio continental y regresa a la capital después de atravesar buena parte del país.
En total, 2.088 kilómetros en nueve días, una ruta intensa que combina grandes monumentos con pueblos, playas y paisajes rurales.
- Día 1: Llegada a Copenhague.
- Día 2: Copenhague.
Copenhague merece al menos un par de días para descubrir sus canales, plazas, calles comerciales y barrios históricos sin prisas. Nyhavn, Strøget, los jardines de Rosenborg, los canales…
- Día 3: La jornada nos lleva al norte de Selandia.
- Día 4: Isla de Fionia: pueblos marineros, castillos y la ciudad de Andersen
Cruzamos hacia Fionia, una de las islas más atractivas. El itinerario pasa por Nyborg y Svendborg, continúa hacia la isla de Tåsinge y el castillo de Valdemar, y llega después a Faaborg, una localidad portuaria con calles históricas y ambiente marinero.
Otra parada destacada es el castillo de Egeskov, famoso por su arquitectura renacentista y sus jardines. La jornada termina en Odense, ciudad natal de Hans Christian Andersen y uno de los principales centros culturales de Fionia.
- Día 5: Jutlandia: historia vikinga y Legoland
Entramos en Jutlandia, la gran península danesa que se prolonga hacia Alemania.
La ruta incluye Kolding y Jelling, una de las visitas esenciales para quienes se interesan por la cultura vikinga. Sus piedras rúnicas, túmulos y monumentos forman parte de un conjunto de enorme importancia histórica.
El recorrido continúa hacia Legoland, en Billund, antes de dirigirse hacia la costa de Aarhus.
- Día 6. Jutlandia: De las playas de Saksild a Aalborg.
La jornada comienza en la zona costera de Saksild, conocida por su playa, y continúa hacia Aarhus, la segunda ciudad más importante de Dinamarca.
Desde allí seguimos hacia Hobro, donde se encuentra el asentamiento vikingo de Fyrkat, y después hacia Aalborg, ciudad con un interesante centro urbano y lugares relacionados con la historia medieval y los antiguos enterramientos.
El día termina en Sindal, en el norte de Jutlandia, donde nos espera otro de esos alojamientos particulares que dan personalidad a un viaje por libre.
Día 7. El norte de Jutlandia: Skagen, dunas y playas
Esta jornada está dedicada a algunos de los paisajes más singulares del país.
Skagen, en el extremo septentrional de Jutlandia, destaca por su luz, sus casas tradicionales y su ambiente marinero. En sus proximidades se encuentra Grenen, el cabo donde confluyen las aguas del Skagerrak y el Kattegat.
Otra visita imprescindible es Råbjerg Mile, una enorme duna móvil que recuerda que el paisaje danés no se limita a campos verdes y bosques.
El recorrido continúa por las playas del norte hasta Tversted, entre dunas, vegetación costera y horizontes abiertos.
Día 8. El castillo de Spøttrup y península de Søndervig.
La ruta se dirige hacia el oeste para visitar el castillo de Spøttrup, una de las fortalezas medievales mejor conservadas de Dinamarca.
Después continúa hacia la costa de Søndervig, una zona de playas amplias, dunas y paisajes abiertos al mar del Norte.
Es una jornada para disfrutar de una Dinamarca diferente: menos monumental y más vinculada a la naturaleza, al viento y al paisaje costero.
- Día 9. Regreso hacia Copenhague
La última jornada está dedicada al regreso, atravesando nuevamente parte de Jutlandia y Fionia antes de continuar hacia Selandia y Copenhague, con Roskilde en el recorrido.

3. Información práctica para viajar a Dinamarca
- Vuelos
Dinamarca cuenta con conexiones aéreas con distintas ciudades españolas.
En nuestro viaje de abril de 2018 volamos directamente desde Palma de Mallorca a Copenhague con Norwegian.
El billete de ida y vuelta nos costó 70 € por persona
El aeropuerto de Copenhague, conocido como Kastrup, está situado al sureste de la ciudad y dispone de conexiones rápidas con el centro. A 8km.
TRANSPORTE AEROPUERTO-CENTRO
- metro (Linea M2 amarilla. A estación central 36DK)
- autobús (el 5 hasta estación central. 36DKK, el billete se compraba a bordo o en taquilla en la T3)
- tren (la mejor opción. A estación central 36 DKK, 15min)
- taxi.
- Uber
- Hora local
- Documentación
Dinamarca forma parte de la Unión Europea y del espacio Schengen. Los ciudadanos españoles pueden viajar con el DNI en vigor o con el pasaporte. Antes de salir, conviene comprobar que la documentación no haya caducado.
- Moneda y pagos
La moneda oficial es la corona danesa (DKK), no el euro.
En 2018, durante nuestro viaje, el cambio rondaba las 7,5 coronas por euro.
El pago con tarjeta está muy extendido, incluso para compras pequeñas. Por eso, no suele ser necesario llevar grandes cantidades de efectivo.
Conviene, eso sí, revisar las comisiones de la tarjeta y elegir el cobro en coronas danesas cuando el terminal ofrezca la posibilidad de elegir entre coronas y euros.
- Transporte:
Dinamarca cuenta con una excelente red ferroviaria y de autobuses.
¿Merece la pena alquilar un coche?
En nuestro caso, sí. Recorrimos Dinamarca en coche de alquiler durante nueve días y fue una excelente manera de combinar ciudades, castillos, pueblos y lugares alejados de las rutas más habituales.
En 2018 alquilamos un coche con Europcar a través de Rentalcars por 212 € con seguro total, unos 23,50 € al día.
Hay que tener en cuenta dos aspectos importantes:
- El puente del Gran Belt, entre Selandia y Fionia, es de pago.
- El puente de Øresund, que conecta Dinamarca con Suecia, también es de pago.
El resto de la red viaria ordinaria danesa no tiene peajes generales para los turismos.
- Las rutas panorámicas Margueritruten
Una opción interesante para quienes disfrutan conduciendo son las Margueritruten. Se trata de itinerarios panorámicos señalizados con una margarita que recorren algunos de los paisajes y lugares culturales más atractivos de Dinamarca.
No constituyen una única carretera que haya que seguir de principio a fin, sino una red de tramos seleccionados.
Dónde dormir: alojamientos con encanto
Uno de los aspectos más interesantes del viaje fue alojarnos en casas particulares, pequeñas pensiones y granjas.
Buscábamos lugares con personalidad, alejados de las grandes cadenas hoteleras y, siempre que era posible, vinculados a la vida local.
En 2018 reservábamos con frecuencia sobre la marcha, utilizando plataformas como Airbnb o Booking. Aquella flexibilidad nos permitió descubrir alojamientos muy diferentes entre sí. Los precios que aparecen a continuación corresponden a aquel viaje y no representan tarifas actuales.
A unos 20 kilómetros de Roskilde, en la aldea de Hvalso, encontramos una casa en forma de L, rodeada de vegetación y animales. Había gatos, pavos reales y papagayos, un entorno muy distinto al de los alojamientos urbanos.
El precio anotado fue de 250 DKK-17€pp por persona.
En Odense nos alojamos en una casa de dos plantas situada a unos quince minutos a pie del centro.
Una opción sencilla para visitar la ciudad natal de Hans Christian Andersen y recorrer sus calles históricas.
El precio de 2018 fue de 60 € por habitación doble.
Uno de los alojamientos más especiales del recorrido fue Norsminde Kro, un establecimiento de categoría superior situado junto a la costa, en las proximidades de las playas de Saksild y Rude.
La estancia resultó especialmente memorable por la cena, que fue una de las grandes sorpresas gastronómicas del viaje.
El precio que conseguimos entonces fue de unos 30 € por persona, una oferta excepcional de última hora.
Un apartamento en una vistosa casa danesa donde vivía una familia en sus pisos superiores.
Con amplio salón-comedor-dormitorio (3 camas), cocina, baño, y un segundo dormitorio. 59€.
La granja Raast B&B ofrecía una experiencia más rural, en un entorno tranquilo próximo al Limfjord.
El alojamiento destacaba por su ambiente aislado y por la posibilidad de disfrutar del paisaje danés lejos de las ciudades. En 2018 anotamos un precio de 150 DKK-20€ para dos personas con desayuno.
Una mansión-granja espectacular, atendida por los atentísimos Jorhen y Erika, padres de una numerosa prole para la que construyó un ala de la casa y, cuando ésta se le fue marchando, se les ocurrió montar el B&B.
Teníamos cocina, baño, salón… El desayuno fue excepcional. 25€pp
8- Una granja en Hanso. La casa de Silvy.
Una granja con sus caballos, cerdos, ocas, conejos...
Ofrecían un dormitorio en su acogedora casa. 55€ la habitación.
SIGUIENTE ETAPA: COPENHAGUE |
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