Trip through the Lofoten Islands in Norway, an archipelago connected by bridges. Describes the ferry route from Bodo and the tour from south to north.
LAS ISLAS LOFOTEN:
Son cinco grandes islas —Austvågøya, Gimsøya, Vestvågøya, Flakstadøya
y Moskenesøya— acompañadas por numerosos islotes, conectadas entre sí
mediante puentes y carreteras.
Fueron uno de los grandes objetivos de nuestro viaje por Noruega.
Con sus montañas afiladas que caen directamente al mar, pequeñas aldeas de
pescadores, casas de madera roja, puentes, playas de arena blanca, aguas
turquesas y carreteras que serpentean entre el océano y las montañas.
EL NOMBRE LOFOTEN:
“Lofoten” procede de ló, “pie”, y foten, “pie de lince”, en referencia a la forma que presenta el archipiélago.
Por ellas discurre la E10, la Carretera del Rey, que permite atravesar el archipiélago prácticamente de extremo a extremo. 150km. Desde Å, al sur, a SVOLVAER, al norte
Nuestra estrategia y, viendo el resultado, totalmente acertada, fue:
Llegar por el sur, en ferry desde Bodø hasta Moskenes, recorrer las islas de sur a norte y abandonarlas por carretera desde Svolvær.
Así evitamos hacer kilómetros de ida y vuelta y convertimos el recorrido en una auténtica travesía por las Lofoten.
Y cuanto más avanzábamos, más claro teníamos que estábamos ante uno de los paisajes más extraordinarios de Noruega.
ÍNDICE1. Cómo llegar a las Lofoten en ferry desde Bodø
2. La mejor ruta para recorrer las Lofoten
3. desembarco en Moskenes y el sur del archipiélago
4. Sørvågen y la excursión a Tindstinden
5. Tind y Å: los pueblos pesqueros más auténticos
6. Reine y el espectacular Reinebringen
7. Sakrisøy: dónde dormir con la autocaravana
8. Hamnøy y la ruta hacia Kvalvika
9. Ramberg y sus playas
10. Flakstad
11. Nusfjord: el pueblo pesquero de postal
12. Sandness y Myrland
13. Vik, Haukland y Uttakleiv: las playas de las Lofoten
14. Bøstad y el Museo Vikingo
15. Gimsøy y el arte de Dan Graham
16. Henningsvær, la “Venecia de las Lofoten”
17. Kabelvåg y la Catedral de las Lofoten
18. Svolvær: salida del archipiélago
19. Vesterålen, las “segundas Lofoten”
20. De las Lofoten a Narvik
21. Pernoctación en Målselvfossen
22. Alojamiento, pernocta y consejos para viajar en caravana
23. Nuestras impresiones
CÓMO LLEGAR A LAS LOFOTEN
Nuestra entrada al archipiélago fue por mar.
Llegamos a Bodø, uno de los principales puntos de conexión con las Lofoten, y desde su puerto embarcamos hacia Moskenes, en el extremo sur de las islas.
Llegamos a Bodø alrededor de las 13:00 y el barco salía a las 13:30.
No habíamos reservado previamente.
Para una caravana de menos de 5 metros, el precio que pagamos entonces fue de 750 NOK (75€), pasajeros incluidos, y el pago se realizó mediante AutoPASS.
El ferry era sencillo, pero cómodo, con salón, cafetería y baños.
La travesía nos llevó cuatro horas.
Y fue durante la navegación cuando tuvimos la primera visión de nuestro destino.
A lo lejos comenzaron a aparecer unas montañas oscuras, escarpadas, puntiagudas, que parecían surgir directamente del mar.
Las Lofoten.
| BODO |
LA MEJOR RUTA PARA RECORRER LAS LOFOTEN
Para nosotros, la mejor manera de visitar las Lofoten fue recorrerlas de sur a norte.
Desembarcamos en Moskenes, en el extremo meridional, y desde allí seguimos la E10 hasta Svolvær, la principal ciudad del archipiélago.
La carretera permite enlazar las islas mediante puentes y túneles, pero lo realmente interesante es que continuamente aparecen pequeños desvíos que conducen a playas, aldeas y rincones mucho más tranquilos.
Por eso recomendamos no limitarse a seguir la E10.
La carretera principal es solo el hilo conductor.
MOSKENES: LA PUERTA DEL SUR
El ferry nos dejó en Moskenes, un pequeño puerto situado en el sur del archipiélago.
Con su pequeña iglesia, las tradicionales casas de pescadores y los secaderos de bacalao que nos introdujeron inmediatamente en el mundo de las Lofoten.
Las construcciones tradicionales reciben el nombre de rorbuer: las antiguas viviendas de pescadores
También encontramos los FLAKES: secaderos de pescado, fundamentales para comprender la historia económica de estas islas.
SØRVÅGEN Y LA EXCURSIÓN A TINDSTINDEN
A apenas un kilómetro de Moskenes se encuentra Sørvågen, un pequeño puerto pesquero que merece la pena recorrer tranquilamente.
Pasarelas junto al agua, casas de madera, embarcaciones pesqueras y antiguas barcas tradicionales forman un conjunto encantador.
Desde aquí iniciamos una pequeña excursión hacia el monte Tindstinden.
El sendero comienza junto a la carretera y rápidamente alcanza un paisaje mucho más natural.
Primero aparece un lago de montaña, continuando la ruta se llega hasta una cascada.
A partir de este punto comienza la parte realmente exigente de la ascensión a Tindstinden, con una subida pronunciada y un tramo final rocoso y resbaladizo.
Nosotros decidimos no continuar hasta la cima. Desde la cascada regresamos por la otra orilla del lago, realizando una ruta circular de unos 3 kilómetros.
Una excursión sencilla y muy recomendable.
TIND Y Å: LOS PUEBLOS PESQUEROS DEL EXTREMO SUR
Continuamos por la carretera hacia Tind, otra pequeña y entrañable aldea pesquera.
Aquí vuelven a aparecer los secaderos de bacalao y las casas tradicionales.
Pero el gran objetivo era Å —que se pronuncia aproximadamente “O”—, situado apenas unos kilómetros más allá.
Una pequeña aldea con casas tradicionales, puerto, pasarelas de madera y pescadores trabajando con el bacalao
Nos tomamos una cerveza en un restaurante del puerto. 7 euros.
El precio también nos recordó que estábamos en Noruega.
En las afueras de Å se encuentra el Museo de la Pesca, y allí termina la carretera.
A partir de ese punto solo se puede continuar a pie hacia el extremo de la isla.
Regresamos hacia Moskenes y continuamos hacia el norte.
REINE: EL ICONO DE LAS LOFOTEN
A dos kilómetros de Moskenes aparece Reine.
Es probablemente la imagen más conocida del archipiélago: pequeñas casas de pescadores junto al agua, montañas puntiagudas elevándose detrás y una bahía que parece abrazar el pueblo.
Pero para contemplarla desde arriba hay que ganárselo. Y eso hicimos.
REINEBRINGEN: EL GRAN MIRADOR DE LAS LOFOTEN
La excursión a Reinebringen es uno de los clásicos imprescindibles de las Lofoten.
El cartel indicaba:
- 1,1 km de subida
- 448 metros de desnivel
- 2-4 horas
- 1.978 escalones
El comienzo se encuentra en una explanada a la entrada de Reine, habitualmente muy concurrida.
Desde allí hay que caminar aproximadamente un kilómetro junto a la carretera, bordeando un túnel, hasta alcanzar el inicio de la ascensión.
Y entonces comienzan los escalones.
Uno.
Otro.
Otro.
Y así hasta casi dos mil.
Es una subida muy empinada, con numerosos escalones de piedra y alturas desiguales.
Un auténtico reto.
Nosotros tardamos aproximadamente 90 minutos en subir y una hora en bajar, además del tiempo que pasamos tranquilamente en la cima.
Pero el esfuerzo merece completamente la pena.
Desde arriba aparece una de las grandes panorámicas de las Lofoten: Reine, su bahía, sus pequeñas islas y las montañas precipitándose hacia el mar.
Una de esas vistas que se quedan grabadas.
SAKRISØY: PERNOCTAR ENTRE EL MAR Y LAS MONTAÑAS
Las áreas de Reine estaban muy ocupadas, así que continuamos unos kilómetros.
Cruzamos el pequeño islote de Sakrisøy, situado entre las islas del sur y conectado mediante cortos puentes.
Tras atravesar un túnel encontramos un área junto al agua.
El lugar tenía uno de esos característicos baños de diseño noruego y, sobre todo, una ubicación extraordinaria. el mar delante. Montañas detrás.
HAMNØY Y EL CAMINO HACIA KVALVIKA
Al día siguiente continuamos nuestro recorrido. Pasamos por Hamnøy, otro de los pequeños pueblos pesqueros que parecen sacados de una postal.
Desde aquí parte uno de los desvíos que permiten adentrarse en algunos de los paisajes más espectaculares del archipiélago.
Nuestro objetivo era la playa de Kvalvika, una playa solitaria y prácticamente virgen.
El acceso comienza junto a una pequeña casa roja y requiere una caminata de unos 4 kilómetros ida y vuelta.
También existe la posibilidad de ascender al monte Ryten, con unos 543 metros de desnivel y magníficas vistas sobre Kvalvika.
| Hamnoy |
RAMBERG Y SUS PLAYAS
Volvimos a la carretera principal y continuamos hacia Ramberg, uno de los principales puntos de servicios de esta zona de las Lofoten.
Aquí encontramos gasolinera, supermercado, cafeterías y otros servicios
Pero lo mejor estaba justo a la salida: la playa de Ramberg.
Una preciosa bahía en forma de media luna, con arena blanca y fina y un agua de un intenso color azul turquesa.
Una imagen que parecía más propia del Caribe que del Ártico.
FLAKSTAD
Continuamos hasta Flakstad, un pueblo disperso cuyo principal atractivo es su característica iglesia de madera roja.
Después rodeamos la bahía de Flakstad.
PERNOCTACIÓN
A unos kilómetros del desvío hacia Nusfjord encontramos un lugar virgen, solitario y frente al agua.
Allí coincidimos con la entrañable Gaby, una alemana de 75 años que viajaba sola en su caravana de siete metros y recorría Europa. Terminamos cenando juntos mientras contemplábamos un espectacular atardecer sobre la bahía.
Una de esas escenas que no aparecen en ninguna guía turística.
NUSFJORD: UNO DE LOS PUEBLOS MÁS BONITOS DE LAS LOFOTEN
Nusfjord es uno de los grandes imprescindibles del archipiélago.
Y la primera impresión ya resulta espectacular.
El acceso se realiza dejando el vehículo en el aparcamiento de entrada, pues el núcleo histórico está pensado para recorrerlo a pie.
Las casas de madera roja aparecen alineadas sobre las rocas de la orilla, apoyadas sobre pilares.
En el pequeño puerto encontramos antiguas casas y edificios convertidos en museos.
Hay exposiciones sobre la vida de los pescadores, antiguas herramientas e incluso una vieja herrería.
En la lonja del puerto también encontramos un museo con un interesante audiovisual dedicado a la pesca del bacalao.
LA PANADERÍA DE NUSFJORD
Y, entre tanta historia y paisaje, apareció una parada gastronómica imprescindible: la panadería-pastelería de Nusfjord.
Su especialidad era el skolebrød, un dulce tradicional noruego de masa suave relleno de crema.
50 NOK la unidad.
SANDNESS Y MYRLAND
Retomamos la carretera y las Lofoten continuaron sorprendiéndonos.
Cada vez que abandonábamos la E10 y uno de los desvíos nos llevó hasta Sandness y posteriormente hacia Myrland.
El acceso se realizaba por una pista de ripio que terminaba junto a la playa.
Las montañas rodeaban completamente el paisaje y los carteles advertían del riesgo de desprendimientos con climatología adversa.
Era la Noruega más salvaje.
VIK, HAUKLAND Y UTTAKLEIV
Para llegar a ellas a estas FANTÁSTICAS PLAYAS hay que abandonar la carretera principal y recorrer una carretera estrecha entre montañas.
Primero aparece Vik.
Y a apenas 500 metros encontramos Haukland.
Aquí el paisaje parece directamente irreal: arena blanca, agua turquesa y enormes montañas rodeando la playa.
Estaba permitido acampar por libre. Había una pequeña cafetería, duchas públicas, mesas de picnic y unos prácticos cajones metálicos preparados para hacer fuego.
Un túnel comunica Haukland con Uttakleiv.
Para regresar a la E10 utilizamos una pista rural de ripio, no señalizada, que salía perpendicularmente desde Haukland.
Un magnífico desvío.
BØSTAD Y EL MUSEO VIKINGO
Continuando hacia el norte encontramos Bøstad, donde se encuentra el Museo Vikingo de Lofotr.
GIMSØY: NATURALEZA Y SOLEDAD
Otra de las islas que atravesamos fue Gimsøy.
En su solitaria iglesia, frente a pequeñas calas prácticamente vírgenes, realizamos un picnic excepcional.
EL ARTE DE DAN GRAHAM EN LAS LOFOTEN
En medio de este paisaje apareció algo completamente diferente.
Un enorme cubo de espejos diseñado por el artista estadounidense Dan Graham, perteneciente a su proyecto Art Landscape.
La estructura refleja las montañas, el mar y el paisaje de las Lofoten en sus superficies cóncavas.
Una intervención artística que consigue algo curioso: hacer que el propio paisaje forme parte de la obra.
HENNINGSVÆR: LA “VENECIA DE LAS LOFOTEN”
Continuamos hacia el norte y volvimos a abandonar la carretera principal.
Un estrecho desvío se encajaba entre la montaña y el mar hasta alcanzar Henningsvær.
Es uno de los pueblos más conocidos de las Lofoten. A veces se le denomina, quizá con cierta generosidad, “la Venecia de las Lofoten”.
Pero lo cierto es que su ubicación es extraordinaria. El pueblo está literalmente repartido sobre varias pequeñas islas conectadas por puentes.
Casas tradicionales, cafés, galerías de arte, mercadillos, iglesia, plaza y murales convierten el paseo en una visita muy agradable.
El puente que conecta sus dos partes principales ofrece además unas magníficas vistas del puerto.
KABELVÅG Y LA CATEDRAL DE LAS LOFOTEN
Seguimos hacia Kabelvåg, otra localidad pesquera tradicional.
Casas de madera, cafés, galerías y también servicios como supermercados.
Pero el edificio más destacado se encuentra algo apartado: la iglesia de Vågan, conocida como la Catedral de las Lofoten.
Su silueta, de color ocre, aparece solitaria en el paisaje.
PERNOCTACIÓN ANTES DE SVOLVÆR
La zona de la catedral ya no permitía la pernocta.
Por ello continuamos unos tres kilómetros por la carretera principal y después tomamos un pequeño desvío de unos 500 metros por un camino embarrado.
Al final encontramos un claro en el bosque.
No era el lugar más espectacular del viaje, pero sí tranquilo y apartado.
SVOLVÆR: LA CAPITAL DE LAS LOFOTEN
Finalmente llegamos a Svolvær, considerada la capital de las Lofoten.
Aquí terminaba nuestra travesía por el archipiélago propiamente dicho.
Habíamos entrado por el sur, en Moskenes, y después de recorrer islas, puentes, túneles, playas, pueblos pesqueros y montañas, salíamos por el norte.
Pero todavía quedaba una última sorpresa.
VESTERÅLEN: LAS “SEGUNDAS LOFOTEN”
Al norte de las Lofoten se encuentra Vesterålen.
Algunos viajeros las llaman las “segundas Lofoten”, y la comparación tiene sentido.
Los paisajes siguen teniendo montañas, mar, pequeñas poblaciones y playas, pero el territorio resulta mucho más tranquilo y menos visitado.
Entre sus localidades encontramos Sortland, Harstad, Andenes, Nyksund, Vinje y Stokmarknes.
Nosotros decidimos continuar hacia el continente.
DE LAS LOFOTEN A NARVIK
Desde la zona de las Lofoten continuamos unos 205 kilómetros hasta Narvik.
El tiempo comenzó a empeorar. Lluvia, frío y un paisaje cada vez más solitario acompañaron este tramo de carretera.
Aparecían pocos pueblos y numerosos miradores.
Narvik es considerada una de las principales puertas de entrada y salida de las Lofoten.
Desde aquí continuaríamos todavía más al norte.
Nuestro siguiente objetivo era Tromsø.
PERNOCTACIÓN EN MÅLSELVFOSSEN
Antes de llegar a Tromsø encontramos uno de esos lugares mágicos para pernoctar.
Desde la carretera principal tomamos un desvío de unos 13 kilómetros, atravesando un bosque prácticamente virgen, hasta llegar a Målselvfossen.
Había un camping junto al río, aunque estaba cerrado.
Frente a él encontramos una explanada donde pudimos pasar la noche.
Muy tranquilo, nivelado, sin servicios y completamente rodeados de naturaleza.
El río era el protagonista.
Dimos un paseo junto a sus rápidos y saltos de agua.
Målselvfossen es además un lugar muy apreciado por los pescadores de salmón, que remontan el río durante su ciclo reproductivo.
Una magnífica manera de cerrar nuestro recorrido por las Lofoten y el norte de Noruega antes de continuar hacia Tromsø.
CONSEJOS PARA RECORRER LAS LOFOTEN EN CARAVANA
1. Entrar por Moskenes y salir por Svolvær
Para nosotros fue la mejor decisión.
2. No limitarse a la E10
La E10 permite recorrer el archipiélago, pero muchos de los lugares más espectaculares están en sus pequeños desvíos.
3. Reservar tiempo para las playas
Haukland, Uttakleiv, Ramberg y Kvalvika merecen tiempo.
4. Realizar excursiones
Especialmente Reinebringen, dura, pero con una gran vista.
5. No confiarse con las carreteras secundarias
Algunas son estrechas, de ripio o tienen fuertes pendientes.
Con una caravana grande hay que conducir con especial prudencia.
6. Consultar siempre las restricciones de pernocta
Los lugares que encontramos durante nuestro viaje pueden haber cambiado.
NUESTRAS IMPRESIONES
Las Lofoten fueron, probablemente, uno de los grandes momentos de nuestro viaje por Noruega.
Y no solo por un paisaje concreto. Fue la suma de todo.
Los pequeños pueblos pesqueros. Las casas rojas sobre el agua. Los secaderos de bacalao. Las montañas afiladas. Los puentes. Las carreteras estrechas. Las playas blancas. El agua turquesa.
Nos quedamos especialmente con Å, Reine, Nusfjord, Haukland, Uttakleiv y Henningsvær, aunque prácticamente cada desvío nos ofreció algo.
Y quizá esa sea la mejor manera de explicar las Lofoten: no hay un único lugar imprescindible.
Llegamos en ferry a Moskenes viendo aparecer las montañas desde el mar. Y salimos por Svolvær después de haber atravesado prácticamente todo el archipiélago. Entre ambos puntos quedaron cientos de imágenes.
PRÓXIMA ETAPA:
En una línea, vecinas unas a otras, conectadas mediante puentes
En EL PUERTO DE BODO embarcamos a las islas Lofoten
Nuestra acertada idea para visitarlas fue:
-LLEGAR CON EL FERRY BODO-MOSKESNES (localidad al sur de las Lofoten)
-ATRAVESARLAS DE SUR A NORTE
-SALIR POR EL NORTE, POR EL PUENTE QUE SE UNIA DE NUEVO A “TIERRA”
Llegamos a Bodo a 13h
| BODO |
El barco PARTIA A 13,30H. No habíamos reservado con antelación
Coche o caravana de menos de 5m: 750kr. Incluidos los pasajeros.
Pago con el AUTOPASS
Un barco sencillo, con buen salón, cafetería,
baños.
4h de navegación. Llegamos a 17,30h. Divisando
esas ISLAS LOFOTEN, con una silueta montañosa, escarpada, en dientes de sierra
Desembarcamos en MOSKESNES, con su pequeño puerto y pueblo, al sur
de las Lofoten
Vimos su iglesia.
Sus casas típicas llamadas ROTBURO.
SECADEROS DE PESCADO: FLAKES
PRIMERO RECORRIMOS ESE SUR DE LAS
LOFOTEN
SU PUNTA ERA EL PUEBLO DE A, (pronunciado O), a 5,5km de Moskesnes
A 1km SORVAGEN. Paseamos por su puerto, con pasarelas, casas de madera, esos barcos de pesca y barcas tradicionales ya fuera de uso
Hicimos la EXCURSIÓN AL MONTE TINDSTINDEN
Inicio: en Sorvagen, a orillas de la carretera. Enseguida alcanzamos un bucólico lago
Llegamos a 1km a la cascada
A partir de ahí se emprendía la empinada subida a ese monte, con una parte final rocosa y resbaladiza.
TINDEN: otra
pequeña y entrañable aldea pesquera. Con sus flakes: secaderos de bacalao.
A: 100hab. Precioso pueblo, con sus casas tradicionales, su puerto, sus pasarelas de madera rodeándolo, los pescadores procesando el bacalao…
Nos tomamos una fantástica cerveza en el restaurante en su puerto. Eso sí, a 7€
En su museo pesquero, a las afueras, finalizaba la carretera real. A partir de ahí una caminata llevaba hasta la punta de las Lofoten, en el lago Agvavet
Regresamos a Moskesnes, y continuamos hacia el
norte. A 2km, REINE
DESDE REINE REALIZARIAMOS LA EXCURSIÓN REINEBRINGEN.
Un clásico de la Lofoten. Con sus soberbias
vistas.
Un cartel indicaba: 1´1km ida. 2-4h. 448m de desnivel. ¡1978
escalones!
Empleamos 90min en subir y 60 en bajar. Más
luego estar en la cima relajadamente.
Inicio en el
parking-explanada a la entrada de la población. Solía estar muy ocupado.
Desde ese parking seguimos un tramo de 1km
paralelo a la carretera, sorteando por su lateral un túnel
Al poco, alcanzamos una pequeña
cascada. A su lado el primer escalón, y otro, y otro…
Una excursión muy empinada, con muchísimos escalones de piedra,
¡1978!, y desiguales. Un reto.
¡El esfuerzo mereció la pena! ¡Vaya vistas a Reines, su bahía, las montañas…!
PERNOCTACIÓN:
Como las áreas de Reine estaban muy ocupadas,
avanzamos y cruzamos el ISLOTE
DE SAKRISOY, empotrado entre las dos islas del sur y unidas por cortos puentes.
Al sortear un túnel, a su salida había un área
a orillas del agua, con uno de esos baños de diseño noruegos.
Bonito lugar, entre el mar y las montañas.
D31/7:
A la mañana regresamos a Reine, a 5km, e
hicimos su excursión escalonada al REINEBRINGEN
Finalizada, otra que íbamos a hacer era LA EXCURSIÓN A LA PLAYA KVALVIKA,
solitaria, virgen
Para ello tomamos un desvío una vez pasado HAMNOY,
otro pueblecito pequero, bajo el circo de montañas
Fue un camino precioso, por unos paisajes de
postal, sorteando un puente ondulado.
Inicio: En su km 12, sin indicar, al lado de una solitaria casa roja, se iniciaba la trocha que llevaba a esa playa. 4km ida y vuelta.
El poco parking que había estaba colapsado. Por esto, avanzamos hasta el final de esa carretera, en una “T”, 3km más allá. Allí encontramos una pequeña explanada, frente al mar. Y entre que nos dio por hacer una paella, y lo idílico del lugar, la excursión quedó postergada.
Otra caminata era ASCENDER AL MONTE RYTEN. 4,4km. 543m desnivel. 3h subida. 2h bajada. (Hasta el mirador era media subida)
Vuelta a la carretera principal, más al norte, RAMBERG, un pueblo de
servicios (gasolinera, super, cafés..)
En su salida la bonita PLAYA RAMBERG, en forma de media luna. De arena fina, blanca, y un agua azul turquesa,
PERNOCTACIÓN
RODEAMOS LA BAHÍA DE FLAKSTAD
Frente a ella, a 4km después de pasar el desvío a NUSFORJ, en un entorno totalmente virgen y solitario.
Junto a Gaby, alemana, viuda, con su caravana
de 7m, a sus 75 años recorriéndose sola toda Europa. Cenamos con ella, entre un
atardecer soberbio, cayendo sobre esa bahía.
L1/8: NUSFJORD ¡uno de los emblemáticos pueblos de las Lofoten!
A su entrada el parking para evitar vehículos por el pueblo. Y ya esa primera parte era fabulosa, con las hileras de casas de madera rojas construidas sobre las piedras de la orilla, mediante pilares.
En el núcleo principal con su cerrado puerto, varias
casas-museo con exposición de artilugios pescadores, el antiguo herrero…
En la lonja ubicada en el puerto otro museo, con un interesante audiovisual sobre la pesca del bacalao
También en el puerto una terraza con sus bancadas
de diseño
¡Y la bonísima PANADERIA-PASTELERÍA! Casera. Su especialidad: SKOLEBROD, una especie de donuts grandes, con el agujero relleno de crema. 50kr/unidad
Retomamos la bahía, y proseguimos al norte. Las Lofoten cada vez más sublimes, con esas montañas, el agua glauca del mar, las casas de madera… ¡Y mejor los desvíos desde esa carretera real!:
-SANDNESS y su
playa. Apartada. Naturaleza en su pleno estado. Acceso por un camino de ripio, que se
continuaba hasta la playa de MYRLAND.
Ambas a las faldas de unas montañas que avisaban de desprendimientos con
climatología adversa.
Vuelta a la carretera principal cruzamos de
isla.
-LAS
MARAVILLOSAS PLAYAS DE VIK, HAUKLAND y UTTAKLEIV
Acceso por una carretera estrecha, con unos paisajes espléndidos.
Primero VIK.
A 500m la aún más bella HAUKLAND.
Muchos de acampada libre.
Había una pequeña cafetería, (la única construcción), duchas de uso público interiores, mesas de picnic, con unos muy prácticos cajones metálicos para hacer fuego,
Un túnel llevaba hasta la siguiente:
UTTAKLEIV. (O mediante una excursión que desde Vik sorteaba la montaña que las
separaba)
Reconectamos con la carretera principal por una pista rural no señalizada, de ripio, que
partía perpendicular a Haukland. Magnifica.
-BORJ Y SU MUSEO VIKINGO
-GIMSOY lo mejor en sus aledaños: su solitaria iglesia, frente unas pequeñas calas vírgenes. Ahí comimos de picnic.
-Otra playa era Umstad, su desvío suponía 10km ida y regresar
-Nos detuvimos en un gran cubo de espejos, del americano Dan
Graham, y su temática llamada: “artscape”.
Las Lofoten reflejadas en ese triple espejo,
cóncavo.
-Cruzamos de isla. Enseguida tomamos un desvío estrecho, encajado entre el mar y la montaña
hasta el pueblo de HENNINGSVAER, otro
clásico de Lofoten. Denominado, muy generosamente, la “Venecia de las Lofoten”
Partido en dos, literalmente aposentado sobre
el mar.
Casas tradicionales, elegantes cafés, muchas
galerías, mercadillos segunda mano, la iglesia, la plaza central, pinturas
murales…
Cruzamos el PUENTE que nos condujo a su segunda parte. Desde él unas buenas vistas al puerto |
-KABELVERG:
enésima localidad pesquera, con casas de madera, cafes, galerías… también de
servicios: con supermercados.
PERNOCTACIÓN
En la explanada frente la catedral de Vagan y sus alrededores ahora estaba prohibido.
Avanzamos 3km por la carretera real y un
desvio de 500m por un camino embarrado nos condujo a un CLARO EN EL BOSQUE. Un
lugar tranquilo, pero desangelado.
M2/7: SALIDA DE LAS
LOFOTEN
Atravesamos SVOLVAER,
LA CAPITAL DE LAS LOFOTEN
Al norte, se extendía LA REGIÓN DE VETERALEND
Llamadas LAS SEGUNDAS LOFOTEN. Con idénticos paisajes pero más vírgenes, menos visitados.
Desde una estrecha entrada por la localidad de SORTLAND, (en ella un poblado sami visitable), poseía cinco apéndices. (Cada uno habría que hacerlo ida y vuelta; lo cual suponía su tiempo y km)
En uno se ubicaba HARSTAD como localidad mayor. En otro
Continuamos 205km, ya “por tierra”, hasta NARVIK, considerada la PUERTA DE ENTRADA / SALIDA DE
LAS LOFOTEN. Entre un tiempo de lluvia y frío. Escasas poblaciones. Bonitos
miradores.
Continuamos dirección TROMSO.
PERNOCTACIÓN:
Genial lugar. EN EL RIO Y CASCADA MALSEVFOSSEN
Desde la E10 tomamos un desvío de 13km por entre un bosque virginal, hasta un camping a orillas del río (estaba cerrado)
Frente a él, en su explanada. Muy tranquilo.
Nivelado. Sin servicios. En plena naturaleza
Dimos un paseo por ese RIO, CON SUS RÁPIDOS Y
SALTOS
Muy apreciado por los PESCADORES DE SALMÓN, los cuales lo remontaban para desovar.
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